viernes, 12 de febrero de 2010

El Dios del caos


Fiero, bello, enhiesto de mirada algo rapaz
de la luz pasa a la sombra enclavado en las alturas
de planicies desiertas, llanuras y bosques
que sucumben a su hálito de muerte.
No escucha ,no clama ,no vive
es pétreo por dentro y por fuera es tormenta
fundido al hielo fué esculpido su cuerpo
por manos de caóticos instintos voraces.
Le temen, le odian, le buscan, lo aman
ni siquiera los pájaros descanzan su vuelo.
El viento le silva extrañas melodías
lamentos humanos anclados en su pecho
serpentean como osculos agarrando su cintura.
LLamáronle Caos el dios que mora sin destino
surgió de la nada amasando y destruyendo territorios
empuñando las armas con certera destreza
Cegado por la ira,aterró voluntades
derritió la calma en las lagunas sin tiempo.
Bebió la pureza en doncellas sufridas
con sus venas henchidas de sangre caliente.
Exhaló fluídos arrancados de la tierra.
Vomitó esperanzas.
Hoy desvastado ,febril, impaciente, parece dormido
desgarrándose en sueños que le encorban su hastío
como un gran manto de vigilias escrito en su orbe.
El sol no lo toca ,la luna se esconde y el mar se revuelca
en sus propios temores.
Y la lluvia que cae se desangra en el alma...
en un rio que brota que corre y que corre.



Margarita Parada Palma.
(D/R)

1 comentario:

Saítam Núzrayo dijo...

demasiado bueno, me siento hasta identificado, muy bien escrito, saludos!!